Un momento en el que el cansancio junto con una serie de sucesos desafortunados te despoja de las barreras que la luz del día teñida de represiones socialmente personales cegaba, para dejarte sin la cascara.. desnudo.. tu cerebro es solo un órgano mas, igual que tu corazón o tu pene.. hay una parte de tu mente que se canso de ti también.. y de todas tus neurotransmisiones que solo llevan a conclusiones ilógicas, inmaduras y hormonalmente estúpidas, y decide hacer lo mismo que el resto de tu cuerpo te implora con cada pestañeo ralentizado, irse a dormir. En ese momento un chip de emergencia que te pusieron de niño se enciende y como un cambio de lentes la realidad muta frente a tus ojos.. es la misma.. pero no la ves igual. Podes ver la transparencia con que la crueldad va haciendo de tus días un juego sádico donde hasta los ganadores perdieron. Ahora tus manos se embarran y sienten cada gramo de mierda que se disuelve entre tus dedos, te pica la cara y con esas mismas manos no te importa rascarte.. la mierda es fruto de vos mismo.. ensuciarse la cara con mierda es tan natural como ensuciárselas con lagrimas. El chip también te pica y molesta, tenés ganas de meter tus manos en tu cabeza misma y estrujarlo, tirarlo y pisarlo. Y lo haces.. comenzás a abrir espacio entre tu cabello con las yemas de los dedos, pechas.. cuesta.. comenzás a usar las uñas.. traspasas el cráneo.. tomas tu cerebro.. con solo el tacto notas que esta defectuoso.. lo sacas.. lo apretás, lo mordés un poco y lo tirás al tacho de basura, pero con cuidado para no tener que limpiar después. Escuchas un ruido.. alguien parece estar tocando la puerta.. te asumás por la ventana… no es nadie. Te sentás para relajarte, pero lo volvés a oír.. salís corriendo para que nadie se escape.. pero nadie está allí.. hacés silencio.. y seguís escuchando, es como una música electrónica desagradable que te hace vibrar el pecho.. igual que en las discotecas… Pero notas que esta vez la música sale de adentro del pecho.. algo parece danzar con la música, ah pero si es el corazón, que estúpido. Bueno.. no me gusta tener las cosas para no usarlas.. asique lo saco, y en mi mano derecha seguía bailado como bajo el efecto de una pastilla de éxtasis. Lo pongo con el cerebro… cierro la bolsa. Me siento cansado… mejor me acuesto a dormir, y dejo la alarma puesta para levantarme a tiempo para que el basurero se lleve todo una vez más.
viernes, 12 de agosto de 2011
Ahí esta
Un momento en el que el cansancio junto con una serie de sucesos desafortunados te despoja de las barreras que la luz del día teñida de represiones socialmente personales cegaba, para dejarte sin la cascara.. desnudo.. tu cerebro es solo un órgano mas, igual que tu corazón o tu pene.. hay una parte de tu mente que se canso de ti también.. y de todas tus neurotransmisiones que solo llevan a conclusiones ilógicas, inmaduras y hormonalmente estúpidas, y decide hacer lo mismo que el resto de tu cuerpo te implora con cada pestañeo ralentizado, irse a dormir. En ese momento un chip de emergencia que te pusieron de niño se enciende y como un cambio de lentes la realidad muta frente a tus ojos.. es la misma.. pero no la ves igual. Podes ver la transparencia con que la crueldad va haciendo de tus días un juego sádico donde hasta los ganadores perdieron. Ahora tus manos se embarran y sienten cada gramo de mierda que se disuelve entre tus dedos, te pica la cara y con esas mismas manos no te importa rascarte.. la mierda es fruto de vos mismo.. ensuciarse la cara con mierda es tan natural como ensuciárselas con lagrimas. El chip también te pica y molesta, tenés ganas de meter tus manos en tu cabeza misma y estrujarlo, tirarlo y pisarlo. Y lo haces.. comenzás a abrir espacio entre tu cabello con las yemas de los dedos, pechas.. cuesta.. comenzás a usar las uñas.. traspasas el cráneo.. tomas tu cerebro.. con solo el tacto notas que esta defectuoso.. lo sacas.. lo apretás, lo mordés un poco y lo tirás al tacho de basura, pero con cuidado para no tener que limpiar después. Escuchas un ruido.. alguien parece estar tocando la puerta.. te asumás por la ventana… no es nadie. Te sentás para relajarte, pero lo volvés a oír.. salís corriendo para que nadie se escape.. pero nadie está allí.. hacés silencio.. y seguís escuchando, es como una música electrónica desagradable que te hace vibrar el pecho.. igual que en las discotecas… Pero notas que esta vez la música sale de adentro del pecho.. algo parece danzar con la música, ah pero si es el corazón, que estúpido. Bueno.. no me gusta tener las cosas para no usarlas.. asique lo saco, y en mi mano derecha seguía bailado como bajo el efecto de una pastilla de éxtasis. Lo pongo con el cerebro… cierro la bolsa. Me siento cansado… mejor me acuesto a dormir, y dejo la alarma puesta para levantarme a tiempo para que el basurero se lleve todo una vez más.
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