martes, 31 de mayo de 2011

Dentro del Vacío

Lo siento allí.. dentro de todo ese vacío..

Es una paranoia que me sigue.. que penetro hasta el último de mis poros. Y no muestra interés en regresar al pozo de donde salió..
Sé que se esconde dentro.. en algún rincón.. el lugar está vacío.. tiene frio, hambre, está asustado.. me transmite todo eso.. me reclama.. quiere que le dé lo que según él le pertenece… me detesta.

Me sacude.. me mueve.. me intranquiliza.
 me grita... me golpea..
Quiere liberarla.. quiere soltarla.. quiere romper con sus propias manos abrir las rejas que la rodean… quiere y desea desde lo más hondo de la esencialidad de su ser poder cortar con sus propios dientes las cadenas que la amarran con toda esa desdichada crueldad… quiere… quiere.. quiere… pero no hace nada.. no puede..
Y aunque en sus posibilidades estuviera.. sus intereses quieren liberarla, pero no para siempre.. Intenta dejarla libre de mi, para que esta haga lo que le da sentido a su existencia…que es ir tras otra de las suyas…
Por esto solo quiere salir.. para traer a esa otra consigo..
No pretende demasiado.. pero no soporta mi presente, pues no lo acepta como suyo.. lo evita.. lo esquiva..
Anhela salir y pegar un salto hacia el precipicio.. cree que allí esta esa realidad que nuestro ser busca constantemente..

Quiero hablar con esta…
Me miro en el espejo.. se supone que ese soy yo con esta dentro.. me cuesta verla.. no la encuentro.. no me encuentro tampoco.
Todo está borroso… a simple vista logro reconocerme.. pero mientras mis sentidos mas se concentran sobre ese reflejo.. más desconfío..
Pero al fin me veo… Estoy abrazando una sensación ilusionaria que en realidad no poseo.. .


Siento que no funciono.. Mi cuerpo y mente no actúan. Pues mi alma solo les emite el impulso de deseo, no instrucciones de cómo ser satisfecha.

domingo, 29 de mayo de 2011

Fotosintesis

Soy como una planta que requiere de tu mirada en vez de la del sol… Cuando me miras, me esfuerzo por crecer para enorgullecerte, intento regalarte las más hermosas flores, te dedico cada nueva hoja y soy feliz sabiendo que con cada centímetro de mi tallo me encuentro a una medida más cerca de ti. Pero sin esa mirada me marchito, lentamente me seco, y mis hojas se dejan tirar por el viento, sin fuerzas para resistirse, sin esperanzas de florecer una vez más, y con el único fiel destino de desaparecer entre la tierra.