martes, 7 de junio de 2011

Como una trampa

       Como en un accidental tropiezo, a través de un pozo entro a un mundo de maravillas, es igual al de Alicia de los cuentos pero con otro sabor. Corro por sus prados, salto, nos acariciamos con el viento, las rosas me recitan poemas con su aroma, juego con la gravedad pues hacemos lo que queremos. Pero mis manos comienzan a enfriarse y me elevo, estoy volando, pero nunca pensé que sería tan desgarradoramente triste hacerlo, pues me alejo.
       Desde que caí en ese pozo no es igual..pareciera que ese mundo me hubiera atado del tobillo con un hilo, es invisible, y extremadamente fuerte. Vivo la realidad como si nada hubiera pasado, estoy en las calles haciendo lo que debo, estoy en casa haciendo lo que me piden, estoy respondiendo a las preguntas sin importar quienes las hacen.
       Pasan los años. Un día, uno como cualquiera, uno en el pleno océano de la rutina Pero, mientras leo, empiezo a escuchar, música sutil y tranquilizante que me susurra diciendo cuanto me extrañó, es el sólido del hilo tensándose, me preparo, suelto todo lo que tengo en manos, respiro profundo. Me arrastra, me lleva, paseamos.
        Estoy en el pozo cayendo hacia un paraíso que me espera intacto, la gravedad baila conmigo una coreografía de bienvenida mientras canta junto al viento,
        El calor del césped haciendo cosquillas en mis pies me demuestra que el tiempo no pasó, ni pasa jamás, este es solo una creación de los del mundo real. La historia existe, pero no forma parte del pasado, por lo que aunque la ignoremos intentando olvidar, siempre estará aquí junto, respirando con nosotros mientras zamba al ritmo de nuestros latidos.

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